Blake Fielder Civil, el ex marido de Amy Winehouse, le pidió a la cantante que busque ayuda profesional para superar su adicción al alcohol.
En su momento, Blake fue consumidor de drogas y ya pasó una temporada en un clínica de desintoxicación. Es por eso que al padre de Amy, Mitch Winehouse, no le hizo mucha gracia que su hija se casara con él, porque cree que fue quien la introdujo en el mundo de las drogas.
Ahora que se reconciliaron, Blake y Winehouse decidieron empezar una nueva vida juntos y totalmente limpios.
Por lo visto, la cantante quiere casarse otra vez con el que considera el hombre de su vida, pero él le dijo que no lo hará hasta que ella deje la bebida.
Amy se acaba de comprar una casa en Londres, que le costó2,8 millones de euros.
El año pasado se fue del barrio de Camden, al norte de Londres, para intentar superar su adicción a las drogas y ahora decidió regresar a la zona en la que vivía con su ex marido, pero a otra casa.
Dice que quiere superar su adicción, ser feliz con Blake y volver a ser la número uno en el panorama musical