Amy Winehouse se puso melodramática, cuando su avión aterrizó en el aeropuerto Gatwick esta mañana, luego de pasar ocho meses en la isla de Santa Lucia.
Mientras se trasladaba a las afueras de la terminal para esperar a un auto, una emocionada Winehouse, de 25 años, no pudo contener el llanto por haber vuelto a casa.
Sin embargo, su vocero dijo:' Ella está feliz de volver y no puede esperar a juntarse con su familia y amigos.'
La cantante de Back To Black se veía mucho mejor que la primera vez que volvió del Caribe, su piel lucía más clara y tersa.
Su estilo de vida salvaje y su conducta errática difícilmente fueron bien recibidas por los locales, y no mucha gente estaría dispuesta a recibirla allí nuevamente.
'Le prohibieron la entrada a hoteles, los bares no la quieren adentro, y para los isleños es un incordio verla borracha.'
'Sus amigos la dejaron y se volvieron a casa, y sus padres no podían estar en Santa Lucia si ella se seguía comportando así.'
Winehouse probablemente pensó que era mejor volver a casa antes de que la inviten elegantemente a salir de la isla.
Antes de ir al aeropuerto, tomó un largo paseo por la playa, junto a uno de sus perros adoptivos.
La cantante está nuevamente en Inglaterra para reunirse con su compañía discográfica y trabajar en su nuevo álbum, aunque no se sabe por cuánto tiempo se quedará.
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