El drama de los últimos meses de vida de Anna Nicole Smith no tiene fin. Ahora, una niñera que trabajó para ella en ese tiempo testificó ayer que hallaba jeringas y algodones ensangrentados en el interior del baño del que salían la modelo, su novio y su psiquiatra.
Quethlie Alexie, quien atendió a Smith y a su hija recién nacida durante más de tres meses en las Bahamas, testificó que, después de que su abogado y novio Howard K. Stern y la doctora Khristine Eroshevich la llevaban al baño, la ex conejita de Playboy salía alterada.
"Cuando ella salía del baño, parecía como si estuviera borracha", dijo Alexie, quien testificó a través de un intérprete de lengua creole. "No podía caminar, se caía y no podía controlar lo que hablaba. Se reía".
Alexie, quien reconoció que habla y entiende el idioma inglés, afirmó que no vio lo que ocurría en el interior del baño porque "tenían la puerta cerrada. No sé qué pasaba adentro".
Alexie testifico en el juicio por los cargos de asociación ilícita para proporcionar medicamentos controlados que enfrentan Stern, Eroshevich y el doctor Sandeep Kapoor, quienes se han declarado inocentes. Están acusados de la muerte de Smith por una sobredosis de fármacos en el 2007.
La mujer describió haber hallado "cenizas de un fuego" cerca del lavabo, así como fósforos o un encendedor. En algunas ocasiones encontraba una cuchara con líquido y "algodón como el que se usa para inyectar", señaló.
Asimismo, la niñera indicó que esos algodones tenían sangre, al igual que las jeringas que halló.
La fiscalía asevera que Smith fue inyectada con cantidades excesivas de opiáceos y sedantes. Alexie testificó que antes de que los tres entraran al baño, "(Stern) solía decir: 'Nena, ven y tomaremos nuestra medicina'".
La niñera describió que la modelo estaba débil y sufría ataques de diarrea y vómito durante ese período, y que estaba consumida por el dolor tras la muerte de su hijo, Daniel, justo después de que dio a luz a su hija en septiembre del 2006.
Alexie indicó que antes que llegara Eroshevich, Smith no podía dormir. Después de que llegó la doctora, "dormía todo el día. Se quedaba dormida mientras hablaba".