La noche de los Grammy fue la noche de Beyoncé. La cantante de I Am... Sasha Fierce triunfó frente a sus dos grandes rivales, Taylor Swift y Lady Gaga. Aún así, gran noche para estas otras dos divas, especialmente para la primera de ellas que, con cuatro estatuillas, se convirtió en la artista más joven que gana el codiciado Grammy al Mejor Álbum del Año. Lady Gaga, por su parte, volvió a casa con dos galardones a su dance electrónico.
La noche de los Grammy fue, sin duda, una noche más que especial para las cantantes del momento. La joven Swift, que cumplió 20 años en diciembre y nunca había ganado un Grammy, se llevó a casa cuatro estauillas, tras haber sido nominada en ocho categorías. Sin embargo, la artista fue eclipsada totalmente por Beyoncé, quién ganó seis premios, la mayor cantidad obtenida por una artista femenina en una sola edición.
La que no se fue del todo feliz de la gran fiesta de la música fue Lady Gaga, que, aunque partía como una de las favoritas de la noche, se tuvo que conformar con los premios a la Mejor Grabación Dance por “Poker Face” y al Mejor Álbum Electrónico/Dance por “The Fame”.
Beyoncé ganó el Grammy a la Mejor Canción del Año -un premio para compositores- por Single Ladies (Put a Ring On It). El tema también recibió las estatuillas a la Mejor Canción de R&B y a la Mejor Interpretación Vocal Femenina de R&B.
Además, la cantante fue reconocida con los premios a Mejor Álbum de R&B contemporáneo por su disco I Am ... Sasha Fierce, Mejor Interpretación de R&B Tradicional por su versión del tema At Last y por interpretación pop femenina por Halo. "Esta ha sido una noche maravillosa para mí", dijo tras recibir el último premio.
ROMPIENDO RECORDS
Al vencer en la categoría de Álbum del Año, Swift rompió el récord que desde 1996 mantenía Alanis Morissette, que tenía 21 años cuando ganó por Jagged Little Pill. "Espero que sepan cuanto significa ésto para mí (...) que podamos llevar ésto de vuelta a Nashville", dijo Swift, que no pudo evitar el grito de 'ey, tíos, es un Grammy', al recoger su primera estatuilla de la noche.
La joven, que arrasó gracias a su mezcla de country y pop, también ganó el Grammy al Mejor Álbum de Country, Mejor Interpretación Country Femenina y Mejor Canción Country por su tema “White Horse”. En el backstage, Taylor Swift le dejaba claro a los periodistas que, pese a su éxito en el terreno del pop, todavía considera la música country como su primer gran amor.