Daniel Radcliffe estaba de viaje por Estados Unidos cuando tuvo que ser hospitalizado de urgencia por una infección intestinal. El actor permaneció dos días internado, recuperándose de la deshidratación que sufría, y después regresó a Reino Unido.
El protagonista de Harry Potter había volado a Estados Unidos la semana pasada para colaborar en un proyecto social, en donde se contagió de un virus intestinal que le complicó la estancia en el país norteamericano.
Radcliffe permaneció dos días internado en un importante centro médico y una vez recuperado emprendió la vuelta a casa, aunque en esas condiciones el vuelo no fue precisamente agradable. Según explicaron otros pasajeros al diario The Sun, Daniel no presentaba muy buen aspecto durante el viaje.
"Estaba blanco como el papel", comentaron. Además, el actor no tuvo problema en comentar su estado de salud con otros viajeros: "Dijo que se sentía al borde de la muerte, y pasó casi todo el tiempo en el servicio".