El actor Leonardo Di Caprio interpreta a J. Edgar Hoover, director del FBI durante casi 50 años en la nueva película que dirige el reconocido Clint Eastwood y que se titulará "J. Edgar".
Relajado y delgado, así se ve a este carilindo que supo consolidar su carrera y a sus 37 años interpreta a Hoover se pondrá en la piel del funcionario ya anciano, para lo cual soportó agotadoras sesiones de maquillaje de seis horas que lo dejaron irreconocible incluso para su director.
"También tenía mucho peso encima", dijo DiCaprio. "Seguí añadiendo este peso sólo porque quería sentir el agobio del país y el mundo sobre sus hombros".
"Simplemente me seguía sintiendo cada vez más claustrofóbico, e intenté emplear eso para el personaje, porque sentí como que él se sentía cada vez más claustrofóbico en su posición: estaba perdiendo el poder que tuvo alguna vez, estaba siendo criticado más que nunca e intentó conservar sus inquebrantables creencias sobre la moralidad bajo la que este país debía vivir", agregó.
El retrato de Hoover que Eastwood presenta, a partir de un guión elaborado por Dustin Lance Black (ganador del Oscar por "Milk"), da seguimiento al hombre que protegió intensamente su vida íntima a lo largo de su carrera, desde 1919 hasta su muerte en 1972.
Hoover narra su propia historia durante gran parte de la cinta, que explora su relación con las contadas personas a las que les tenía confianza: su madre (interpretada por Judi Dench); su secretaria Helen Gandy (Naomi Watts); y su socio y compañero, Clyde Tolson (Armie Hammer).
Es la descripción de la relación entre Hoover y Tolson la que enfureció a los historiadores y funcionarios del FBI cuando Eastwood y DiCaprio se pusieron en contacto con ellos durante su investigación previa. Las autoridades sostienen que ambos hombres sostenían una relación fraternal. La película insinúa que tal vez iba más allá.
"Mi respuesta es: nadie tiene la respuesta real", dijo DiCaprio. "Lo que estamos intentando mostrar aquí es una asociación, una asociación que mantuvieron estos dos hombres durante toda su vida y, si allí había un sentimiento de amor, creo que presentamos claramente que fue suprimido".
El actor halló tan atractiva esta historia del ex director del FBI porque "el personaje me hizo hacerme un millón de preguntas más".
"Sólo quería saber todo lo que había relativo a Hoover", señaló. "Siempre estuvo envuelto en tanto misterio, desde su vida personal hasta sus políticas y estrategias, pasando por sus medios altamente controvertidos para manipular a la gente políticamente".
"Quería saber más acerca de él, y este guión por primera vez respondió muchas preguntas que tenía sobre él y dio forma a un personaje intrínsecamente interesante", agregó.