La mediática actriz Lindsay Lohan volvió a meterse en problemas que podrían obligarla a regresar a la cárcel. Es que mientras está obligada a permanecer en su departamento de Venice Beach, California, y cumplir una sentencia de prisión domiciliaria por haber violado su libertad condicional y por el robo de un collar, la estrella dió nuevamente positivo en un test de alcoholemia.
La protagonista de "Mean Girls" habría consumido bebidas alcohólicas los días 13 y 14 de junio mientras que su sentencia finaliza el próximo 29 de este mes, por lo que deberá presentarse ante la jueza Stephanie Sautner y explicar lo ocurrido, según señala Bang Showbiz.
Al parecer, Lohan se habría excedido en un festejo con amigos que realizó en la terraza de su apartamento y en el que la habrían visto fumnado y bebiendo.
"Está muy presionada y está rodeada de malas influencias", declaró el padre, acusando a los amigos de la celebrity.