El lunes saldrá a la venta una nueva biografía del recientemente fallecido Steve Jobs y en sus lineas puede leerse a un escéptico desde su adolescencia, que consideraba que muchos de los ejecutivos de Apple habían sido corruptos y que en sus últimos días se negó a someterse a la medicina tradicional para tratar el cáncer y optó por los tratamientos alternativos.
La biografía "Steve Jobs" de Walter Isaacson relata también que a Jobs se le ocurrió el nombre de la empresa cuando estaba realizando una dieta que incluía únicamente frutas y verduras, y que cuando era adolescente le gustaba ver a la gente sin parpadear.
El libro explora la decisión de Jobs sobre retrasar una cirugía contra el cáncer durante nueve meses luego de que le informaran en octubre de 2003 que tenía un tumor neuroendocrino, un tipo poco común de cáncer pancreático que generalmente crece más lento y es por lo tanto más fácil de tratar.
En cambio, intentó llevar una dieta vegana, acupuntura, remedios de herbolaria y otros tratamientos que encontró en internet, incluso consultó a un psíquico. También siguió los consejos de un médico que tiene una clínica donde se le aplican dietas a base de jugos, limpieza de intestinos y otros métodos, dice el libro, hasta que finalmente se rindió a la cirugía en julio de 2004.
Isaacson cita a Jobs: "'En verdad no quería que me abrieran el cuerpo, así que traté de ver si otras cosas podrían funcionar', me dijo unos años después con un ligero arrepentimiento".
La revista Fortune reportó en 2008 que Jobs intentó con los tratamientos alternativos porque sospechaba de la medicina convencional.
El libro dice que Jobs dejó la cristiandad a los 13 años cuando vio imágenes de niños hambrientos en la portada de la revista Life. Jobs le preguntó a un pastor que le daba catecismo si Dios podría saber lo que le pasaría a los niños.
Jobs nunca regresó a la iglesia, aunque sí estudio budismo Zen después.
Jobs dijo que el grupo de ejecutivos que fue convocado para dirigir Apple después de que fuera despedido en 1985 "era gente corrupta" con "valores corruptos" a los que sólo les importaba hacer dinero. Jobs es descrito en el libro como una persona a la que le importaban más los productos que las ganancias.
La biografía dice que algunos integrantes de la junta directiva de Apple estaban felices de que Hewlett-Packard dejara de competir con el iPad de Apple, pero que a Jobs le pareció que no había nada que celebrar.
"Hewlett y Packard construyeron una gran empresa y pensaron que la habían dejado en buenas manos", le dijo Jobs a Isaacson. "Pero ahora la están haciendo pedazos y destruyendo".
"Espero que haya dejado un legado más fuerte para que eso nunca le pase a Apple", dijo.