Según el Instituto Nacional del Agua la cuenca que alimenta al Paraná y sus arroyos seguirán creciendo, ya que hasta mañana se prevé que continúen las lluvias.
En noviembre hubo cientos de evacuados por la misma causa en Santa Fe, aunque la situación más grave se registró en mayo de 2003, cuando el desbordamiento del Paraná causó una veintena de muertos y unos 100.000 evacuados, la mayoría pobladores de la capital de la provincia, que sufrió millonarias pérdidas económicas.
En Uruguay, país fronterizo con Santa Fe, unas 2.700 personas tuvieron que ser evacuadas este fin de semana por las intensas lluvias registradas, informó la agencia Efe.