El proyecto de ley para combatir el calentamiento global adoptado la semana pasada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que fija una reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero en 2020 de 17 por ciento con respeto al nivel de 2005, “constituye un momento decisivo”, reconoció Merkel.
Sin embargo, dijo que “esto no nos permitirá alcanzar automáticamente el objetivo que necesitamos para 2050, por eso será importante que en el documento de L'Aquila, el objetivo de un calentamiento de 2ºC se reconozca muy claramente una vez más”.
“Nosotros vemos un movimiento que nos da confianza en la posibilidad de lograr quizás un resultado en diciembre”, declaró la canciller, refiriéndose a la cumbre sobre el clima que se celebrará en Copenhague, donde se buscará firmar un tratado para reemplazar al de Kioto, que expira en 2012.