Mientras se jugaba un partido de la NBA, el base Rodney Stuckey, de Detroit Pistons, sufrió un ataque de epilepsia que lo hizo caer en manos de su preparador físico.
Stuckey se sintió mareado en un tiempo muerto y se desplomó en el banco; a los pocos segundos comenzaron las convulsiones.
De inmediato fue trasladado a un hospital, donde ahora se encuentra estable.
El juego estuvo interrumpido en el Quicken Loans Arena durante 12 minutos, mientras los servicios médicos reanimaban al jugador con una máscara de oxígeno, según informó el diario español As.
Antes del incidente el base de Detroit Pistons había aportado 8 puntos y repartido 10 asistencias en 25 minutos de juego.
El equipo indicó que los signos vitales de Stuckey eran estables y que en todo momento estuvo consciente y respirando con normalidad.
|
 |