El gobierno socialista griego anunció hoy un nuevo plan de ajuste contra la grave crisis que afecta al país, que incluye recortes salariales en el sector público y un alza del IVA, y pidió a cambio la "solidaridad de Europa".
El nuevo plan permitirá ahorrar 4800 millones de euros y comprende un alza de 2% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y aumentos en los gravámenes al tabaco, el alcohol, los combustibles y los productos de lujo.
Los recortes salariales llegarán a 30% en el pago del mes de aguinaldo de los funcionarios públicos. Además, se congelará el monto de las pensiones, anunció el portavoz gubernamental Giorgos Petalotis.
A cambio de este nuevo esfuerzo, Grecia espera "la solidaridad de Europa, la otra parte de este acuerdo". Papandreou dijo que Grecia podría recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI) si la Unión Europea no la ayudaba financieramente..
La Comisión Europea afirmó a cambio que ayudaría a preservar la estabilidad del euro, que subía hoy tras la intervención televisada de Papandreou y se cotizaba a 1,3670 dólares, su nivel más alto de los últimos cinco días.
Papandreou había anticipado el martes que estaba obligado a tomar nuevas medidas para evitar la "la pesadilla de la bancarrota" del país, en la cual el Estado "ya no podría pagar ni los salarios ni las jubilaciones".