La Comisión Europea (CE) rechazó los términos de la fusión presentados por las bolsas de Francfort y Nueva York, que daría origen al mayor operador bursátil mundial, al considerar que implantaría un "cuasi monopolio" en el comercio de derivados financieros europeos.
De acuerdo a la información que publica el diario El Mundo de España, las concesiones de ambas empresas no convencieron a Bruselas -un año después de que se anunciara la megafusión- lo que habría significado un "obstáculo considerable a la competencia efectiva", señala el comunicado de la plaza alemana.
"La investigación de la Comisión mostró que sería poco probable que nuevos competidores entrasen con éxito en el mercado para suponer una amenaza competitiva creíble a la compañía fusionada", exlpicó, por su parte, Bruselas.
NYSE Euronext y Deutsche Börse ofrecieron a la CE la venta de ciertos activos y otros compromisos para tratar de obtener luz verde, pero según la CE éstos no eran suficientes para resolver los problemas detectados.
"Tratamos de encontrar una solución, pero los remedios ofrecidos estaban lejos de resolver las preocupaciones", ha asegurado Almunia, responsable de Competencia en el Ejecutivo de la Unión Europea.
El pasado mes de diciembre, las autoridades responsables en Estados Unidos dieron el visto bueno a la fusión con la condición de que la alemana realizase algunas cesiones.
Se calcula que la nueva entidad habría tenido una cuota de mercado del 40 % en la negociación de derivados de EEUU, mientras que en Europa alcanzaría el 95 %.
Las dos sociedades acordaron unirse a principios del pasado año, con un pacto según el cual Deutsche Börse tendría el 60 % de la nueva empresa combinada y NYSE Euronext el 40 % restante.
Con la operación se creaba la mayor plataforma bursátil para colocar y negociar acciones y una empresa con una capitalización bursátil del 7.400 millones de euros (9.990 millones de dólares) y 7.000 empleados.
Cuando anunciaron su acuerdo, Deutsche Börse y NYSE Euronext esperaban tener una facturación conjunta de 4.100 millones de euros (5.400 millones de dólares) y un beneficio (Ebitda) de 2.100 millones de euros (2.700 millones de dólares).
Calculaban, además, que la fusión les permitiría ahorrar hasta 300 millones de euros (400 millones de dólares) en costes tres años después de ejecutarse la operación.
En las últimas semanas, sin embargo, la propia operadora de la bolsa de Nueva York había reconocido que lo más probable era que Bruselas frenase la fusión, anuncio que provocó caídas en su cotización.