Los países socios de la Unión Europea analizan crear un Fondo Monetario Europeo. La idea es que el organismo se convierta en un prestamista de última instancia, de manera de evitar que los Gobiernos que gastan en exceso desestabilicen el euro.
La creación de un equivalente regional del FMI sería una de las claves de la nueva zona del euro tras la crisis griega, y la idea parece estar ganando apoyos en varios países.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, la mencionó el último fin de semana, y ayer la canciller alemana Angela Merkel dijo que era "una idea buena e interesante''. "Nuestros instrumentos no son suficientes para enfrentar situaciones como la actual", dijo Merkel.