El Gobierno alemán está dispuesto a adquirir una polémica lista con los datos de unos 1.500 evasores fiscales germanos que han depositado fondos en bancos suizos y que le ha sido ofrecida por un informante anónimo a cambio de 2,5 millones de euros.
Un portavoz del Ministerio alemán de Finanzas anunció hoy que las autoridades actuarán de la misma manera que hace dos años, cuando se autorizó a los servicios secretos BND la compra por 5 millones de euros de otra lista de evasores fiscales que habían desviado parte de su patrimonio a cuentas en Liechtenstein.
El jefe del Sindicato Alemán de Policía (GdP), Konrad Freiberg, subrayó que la compra de esos datos, almacenados al parecer en un CD, es "forzosamente necesaria" para que los evasores dejen de vivir a costa de la sociedad y encima hagan como si tuvieran razón.
Por su parte, el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, declaró que "no podemos dejar escapar a delincuentes, sólo por que han sido desenmascarados por otros delincuentes", según el rotativo "Süddeutsche Zeitung".
"Un robo es un robo. El Estado no debe tratar con ladrones", advirtió Volker Kauder, jefe del grupo parlamentario conservador, de acuerdo con el "Süddeutsche Zeitung".
El caso sucede al ocurrido en 2008, año en que el entonces ministro de Finanzas, el socialdemócrata Peer Steinbrück, dio el visto bueno a los servicios secretos para la compra a un informante, por unos cinco millones de euros de un DVD con datos de evasores fiscales en Liechtenstein.
Por el momento se desconoce exactamente a qué bancos suizos afecta el caso.
Medios helvéticos afirmaron que se trataría en su mayoría de evasores en el UBS, cuestión que rechazó ese banco, mientras que la edición alemana de "Financial Times" informaba de que el caso afecta a la filial suiza del británico HSBC.