Luego del entredicho diplomático sufrido a principios de año por una queja de Gran Bretaña a una reciente ley argentina que considera a Malvinas parte del país, este mes volverán la tensión en las relaciones entre ambos gobiernos, debido al petróleo que alberga el subsuelo marino en torno a las islas.
Las operaciones se llevarán a cabo en aguas circundantes a las islas para buscar gas y petróleo. Sobre el proyecto, la firma intercambió una carta de intención con la empresa contratista de plataformas petroleras Diamond Offshore Drilling del Reino Unido, poseedora de una de las mayores unidades de perforación mar adentro en el mundo, con lo que se hará cargo de la exploración en cuatro pozos de la cuenca.
En octubre, Desire Petroleum contrató a la consultora Senergy Limited, especializada en ingeniería de depósitos de hidrocarburos, para calcular el potencial petrolero que rodea a las Malvinas. Según el trabajo, la perspectiva es mayor a 3.000 millones de barriles, número similar a 26 años de producción de YPF y a 11 años de la producción actual argentina, tal como ya informara El Cronista en ediciones anteriores.
Según informa el diario, la empresa además montó una base de operaciones en Puerto Argentino con personal británico y residentes de las islas. También contrató al staff que trabajará en la plataforma. Serán 12 personas que rotarán cada 28 días.
La plataforma de perforación requerida para esta tarea, llamada Ocean Guardian, se encuentra actualmente en el Mar del Norte y tras completar un programa de trabajos en un astillero se movilizará a fines de noviembre y luego de una tarea de remolque que insumirá 65 días comenzará la primera ronda de exploración petrolífera en aguas de las Falklands desde 1998.