Según el Servicio de Administración de Minerales, Ida había provocado el cierre de un 29,6 por ciento de la producción de petróleo y un 27,5 por ciento del bombeo de gas. En tanto, un helicóptero de la Guardia Costera estadounidense rescató a dos trabajadores de una plataforma petrolera situada unos 130 kilómetros al sur de Nueva Orleans.
Asimismo generó inundaciones y deslaves que dejaron 124 muertos en El Salvador en los últimos días. La zona de alerta incluyó a la ciudad de Nueva Orleans, que aún se recupera de la devastación provocada por el huracán Katrina en el 2005.
Los mercados de energía han sido altamente sensibles a los ciclones en el Golfo de México desde las devastadoras temporadas del 2004 y el 2005, cuando tormentas como Katrina interrumpieron la actividad en Estados Unidos y afectaron los precios del combustible.
El puerto petrolero de Luisiana, único terminal en Estados Unidos capaz de recibir a tanqueros de gran tamaño, suspendió las descargas desde buques debido al mar picado. El complejo Independence, una importante instalación de procesamiento de gas natural en alta mar, también fue cerrado, informó la agencia Efe.
El Golfo de México aloja cerca de un cuarto de la producción doméstica de petróleo de Estados Unidos y un 15 por ciento del gas natural. Además, en la costa del Golfo se ubica el 40 por ciento de la capacidad de refinación del país.