De esta forma, cerró el último de 10 acuerdos que podrían transformar al país en uno de los mayores productores de crudo. Lukoil y Statoil pactaron el acuerdo para el desarrollo por 20 años de West Qurna Phase Two, un yacimiento petrolífero gigante en el sur, en una licitación en diciembre.
Statoil ha dicho que invertiría 1.400 millones de dólares durante entre cuatro y cinco años. Lukoil ubicó la inversión "en los miles de millones" de dólares. Los 10 acuerdos podrían ubicar a Bagdad en segundo lugar en los rankings de productores mundiales de petróleo, rivalizando con Arabia Saudita y podría más que cuadruplicar la capacidad de producción petrolera a 12 millones de barriles por día (bpd) desde los actuales 2,5 millones de barriles diarios, informó la agencia Reuters.
En tanto, la semana pasada se conoció que un consorcio internacional liderado por la compañía rusa Gazpromneft suscribió un contrato para la exploración del campo petrolero iraquí de Badra, con reservas que superan los 2.000 millones de barriles.
De acuerdo con un comunicado de la compañía, Gazpromneft tendrá una participación del 30% como operadora de este proyecto que va a implementar conjuntamente con la surcoreana Kogas (22,5%), la malaya Petronas (15%) y la turca TPAO (7,5%). En tanto, el Gobierno de Iraq, representado por Oil Exploration Company (OEC), se reserva un 25% en este yacimiento situado en el este del país.
Badra es limítrofe al campo iraní de Azar que Gazpromneft pretende desarrollar en cooperación con NIOC, la corporación estatal petrolera de Irán.
El proyecto de Badra cubre un período de 20 años prorrogables por otros cinco y prevé una inversión total de casi dos mil millones de dólares. Las obras empezarán en el presente año. Gazpromneft, participada al 95,68% por Gazprom, es la quinta productora rusa del crudo, informa la agencia Ria Novosti.