Los senadores expresaron que "es nuestro interés que se investiguen con la mayor premura las manifestaciones" vertidas, entre otros, por el radical santiagueño Emilio Rached y los referentes opositores Felipe Solá y Elisa Carrió, entre otros, sobre presuntos casos de corrupción para hacer cambiar el voto a representantes del Senado.
En tanto Pichetto aprovechó hoy para salir al cruce de las críticas que formuló ayer la bancada de la UCR y sostuvo que "es totalmente legítimo" que el Gobierno nacional y gobernadores aliados se den "apoyo mutuo" que "pueda derivar en el acompañamiento de iniciativas del oficialismo en el Congreso".
El legislador dijo que esa convergencia de los poderes "no implica ningún tipo de presión coactiva" ni "conlleva ningún método espurio". Según dijo, la acción hacia los legisladores "forma parte de la acción política derivada de acuerdos institucionales entre nuestro gobierno y el de algunas provincias; es parte de la gestión de gobierno y no tiene nada de coactivo, ni de dádiva, ni de presión", insistió.
>>>Cobos también El presidente del Senado, Julio Cobos, por su parte, reiteró que los legisladaores deben denunciar con nombre y apellido a quienes recurren a presiones hacia los legisladores. Si hay sospechas o dudas sobre cualquier institución, deben ser despejadas indicó. Por su parte el senador Filmus opinó que "es indignante que como algunos diputados y senadores de la oposición no pueden imponer sus proyectos acusen sin fundamentos de corrupción a quienes no coincidan con ellos para intentar amedrentar a los senadores que acuerden y acompañen los proyectos del oficialismo". Por último opinó que "para algunos sectores de la oposición cuando senadores o diputados por las listas oficialistas votan con ellos pasan a ser próceres, y cuando ocurre a la inversa son sospechosos de haber vendido su voto".
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