La Comisión Bicameral que analiza la conducta de Martín Redrado al frente del Banco Central (BCRA) continuará con su cronograma de trabajo y volverá a reunirse el martes próximo, día que se había definido para la emisión de un dictamen.
Las opiniones sobre lo que esta comisión especial debería hacer tras la renuncia de Redrado en el día de ayer, son dispares.
La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, a diferencia de la primera línea de la UCR que sostiene que la opinión de la comisión ya no es necesaria, desea que haya un dictamen para que el vicepresidente Cobos se vea en la posición necesaria de revelar su postura ante lo ocurrido.
La jefa del bloque de diputados por su partido coincidió con el Gobierno en que la comisión debe completar su tarea y emitir dictamen sobre la actuación del renunciante titular del Central.
"Fueron correctas las declaraciones de Redrado y efectivamente hubo un atropello institucional sin precedentes", argumentó Carrió, quien mantuvo contacto permanente con el representante de su fuerza en la Bicameral, Alfonso Prat Gay. "Igualmente se tiene que reunir la Comisión Bicameral para que pueda dar cuenta de ese atropello", alegó Carrió.
En cambio, el número dos de la bancada radical, Ricardo Gil Lavedra, entre otros, opinó lo contrario.
Coincide también con Carrió uno de los referentes del peronismo disidente, Francisco de Narváez. Sostuvo que la Bicameral "debe continuar con su trabajo y dar a conocer los fundamentos de su decisión", indicando que "es importante que podamos entender qué es lo que pasó en esta discusión generada por el uso de las reservas del Banco Central".
Pese a ésto y a lo que aspira el Gobierno, los dos opositores que integran el cuerpo (Alfonso Prat-Gay por la Coalición Cívica y Julio Cobos, podrían argumentar su posición sin dar un consejo explícito sobre la remoción o no de Redrado, tema que se ha vuelto abstracto.