La presidenta Cristina Kirchner redobló ayer la apuesta ante la avanzada de la oposición y ratificó que usará las reservas del Banco Central para pagar vencimientos de la deuda externa, en una decisión a todo o nada porque ya hay fallos judiciales que bloquean la medida.
"Estoy dispuesta a afrontar la condena de cualquier juez. Lo que no estoy dispuesta enfrentar es la condena de la historia", enfatizó la mandataria durante un acto en la Casa Rosada, desde donde habló al país por la cadena nacional y aprovechó para defender a la titular del Central, Mercedes Marcó del Pont. Ayer, en el Senado la Comisión de Acuerdos rechazó el pliego de designación de la economista al frente del BCRA.
"Lo de ayer fue un acto de venganza de la más baja estofa que recuerde", disparó la jefa del Estado contra la oposición. Fue en este punto que lanzó la denuncia más fuerte: "Estamos ante intentos de destitución evidentes.
"¿Cómo puede verse sino una disposición tomada en menos de 30 minutos. Nunca se vio tal avasallamiento. "¡Y pensar que nos acusaban de autoritarios y de hegemónicos! Nosotros siempre respetamos los lugares que le correspondían a la oposición en el Parlamento", azuzó.
Ante esta situación, Fernández de Kirchner recordó que en Argentina "no hay cogobierno con la oposición" y aclaró que si los detractores de su Gobierno "quieren que eso ocurra entonces reformen la Constitución y tengamos un sistema Parlamentario".
Otro tramo del duro mensaje presidencial estuvo, una vez más, dedicado a los jueces, a quienes Cristina Kirchner cuestionó pocas horas después de que la Justicia bloqueara el uso de los US$ 6500 millones que el Poder Ejecutivo tomó de las reservas del BCRA por decreto.
En su mensaje, la Presidenta cuestionó a la jueza Claudia Rodríguez Vidal, quien suspendió el pago de deuda pública con reservas al hacer lugar a planteos de los diputados opositores Graciela Camaño, Ricardo Gil Lavedra y el senador Gerardo Morales, jefe del bloque radical de la Cámara alta.
"Hay jueces que parece que estuvieran alquilados", arremetió Cristina Kirchner. "Después hablan de matrimonio presidencial, por Dios", se quejó la jefa del Estado.
Hacia el final del discurso, que duró poco más de media hora y que reunió al gabinete en pleno en la Casa de Gobierno, Cristina Kirchner ratificó la estrategia oficial de utilizar fondos del BCRA para pagar deuda pública.
"Quiero decirles a los acreedores de la deuda que van a cobrar. No estoy dispuesta a condenar a la Argentina otra vez más al endeudamiento. Vamos a pagar. Las reservas que tiene el Banco Central no son de Namibia o Uganda, son de la República Argentinar", afirmó. Y remató:"No voy a permitir que un juez 'defaultee' la deuda".