El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, reveló que la charla entre la mandataria y la cúpula de la Iglesia Católica argentina "fue de una hora aproximadamente" y que fue "muy cordial" e "interactiva". "Cada uno pudo expresarse libremente", señaló.
En diálogo con Radio Uno, el secretario de Culto de la Nación dijo hoy que "la reunión se extendió más de lo normal" y negó que se haya hablado del tema del aborto. Además, recordó que en 2011 "Bergoglio termina su mandato".
En la misma línea, el vocero del episcopado, Jorge Oesterheld relató ayer que "los obispos se retiran muy satisfechos, fue una reunión larga, en la que se habló en general de la situación del país y sobre el documento de los obispos y la necesidad de ir generando una convivencia cada vez más armónica para celebrar el bicentenario con mucha serenidad".
El vocero del episcopado señaló que "no hubo ningún pedido (de los obispos): la idea era sólo presentar la declaración", que dio a conocer la curia bajo el título "La Patria es un don; la Nación, una tarea" expresando preocupación por un estado de "confrontación permanente" y demandando a la dirigencia "diálogo y actitudes de grandeza".
"Se habló en general del tema, yo no estuve en la reunión, la presidenta lo recibió y en algún momento se habló en general de la situación del país", repitió Oesterheld.
La reunión entre la presidenta, el cardenal Jorge Bergoglio y los arzobispos José María Arancedo y Luis Villalba, se extendió a los largo de una hora quince y allí los obispos recalcaron "la importancia de celebrar el bicentenario en una convivencia armónica", precisó el vocero.
Oesterhelde se excusó ante los periodistas de dar mayores precisiones ya que debían irse al Senado, para el encuentro programado con el vicepresidente Julio Cobos.