El oficialismo mostró fisuras al máximo nivel ante la escalada de inseguridad, cuando Néstor Kirchner le pidió anoche a Daniel Scioli que diga "quién le ata las manos" y Aníbal Fernández rechazó la sanción de un proyecto que fue votado por los propios diputados kirchneristas.
"Le pido a Scioli que diga quién le ata las manos para profundizar el modelo de seguridad porque estamos todos dispuestos a ayudar. Pero hay que hablar con nombre y apellido para evitar
malentendidos", sostuvo Kirchner al participar de un acto del PJ en el barrio porteño de La Boca.
Por otra parte, reprochó los "discursos facilistas" de la oposición y la sanción de leyes que "no alcanzan" y cuestionó a la Justicia que "en un falso garantismo permite que los delincuentes
entren por una puerta y salgan por la otra".
"La seguridad no la van a traer aquellos que tenían la mejor policía del mundo", sostuvo en alusión a Eduardo Duhalde, "ni la traern los que viven pactando en la sombra con la delincuencia institucionalizada en algunas organizaciones de seguridad. Es hora de recuperar la seguridad y la confiabilidad en los cuerpos policiales", agregó.
"También tenemos en claro que la seguridad no la van a traer aquellos que generaron hambre y miseria", remarcó.
En esa línea, el diputado dijo que "la inseguridad crece y cuesta derrotarla cuando se generan bolsones de pobreza como en la década del `90 o el gobierno de la Alianza".
"Nosotros no queremos derrotar la inseguridad ni con torturas ni con desaparecidos, queremos que los verdaderos delincuentes vayan a la cárcel", afirmó.
También instó a "no buscar salidas coyunturales a ver cómo me acomodo. No van a solucionar la inseguridad aquellos que recorrían la provincia en 2009 diciendo tengo un plan. Si le preocupa la inseguridad que traiga el plan", al aludir a Francisco De Narváez.
Kirchner dijo que "para solucionar el problema de la inseguridad hay que solucionar los problemas de la justicia, no tengamos miedo. Muchas veces escondiendo un falso garantismo se permite que delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra".
"Se pueden sacar leyes", indicó, pero consideró que "deben actuar los que administran justicia. Con sancionar una ley no alcanza, hay que hacer funcionar la institucionalidad del Estado".
"Hay que profundicar la creación de trabajo y la inclusión social, recuperar la capacidad de la justicia. No se enojen".
Tamién apuntó a los gobernadores a quienes los instó a tener "policías cristalinas y si los policías ven que el poder institucional genera limpieza necesaria de aquellos que no cumplen, no tengan duda que se van a poner en marcha".