En medio de los polémicos informes militares norteamericanos que fueron dados a conocer por un sitio de internet hoy, el presidente afgano Hamid Karzai denuncio hoy que el pasado viernes murieron en el sur de su país 52 personas debido a un ataque con misiles de la OTAN, que la organización militar niega.
El servicio afgano de inteligencia determinó que un cohete de la OTAN cayó el viernes en la aldea de Regi, en el distrito Sangin de la provincia de Helmand, dijo el presidente Karzai durante la jornada de hoy en una declaración, luego de condenar el ataque en el que fallecieron niños y mujeres.
El mandatario habló por teléfono con dirigentes locales y les expresó sus condolencias, al tiempo que exigió que Estados Unidos y las otras potencias le den "máxima prioridad durante sus operativos" a la protección de civiles.
El mando militar multinacional dijo que una investigación conjunta entre peritos de la OTAN y de Afganistán "hasta ahora no ha dado evidencia alguna de que hubo civiles heridos o muertos".
"En este momento, cualquier conjetura sobre víctimas civiles en la aldea de Regi es totalmente infundada", declaró el contraalmirante Rick Smith, director de comunicaciones de la sede militar.
"Estamos realizando una investigación exhaustiva junto con el personal afgano y reportaremos las conclusiones tan pronto las tengamos".
Según los reportes oficiales, soldados de la OTAN y de Afganistán fueron atacados el viernes a unos 10 kilómetros (6 millas) al sur de la aldea y llamaron a los helicópteros para que les auxilien.
"Todos los proyectiles fueron monitoreados y contados y dieron en su blanco designado", dice la declaración. "Seis insurgentes murieron en el ataque, entre ellos un comandante talibán, lo cual fue reportado por los pilotos y confirmado en el terreno por observación personal e informes de fuentes de espionaje".
El portavoz de la OTAN, coronel Wayne Shanks, dijo que reportes iniciales desde el área no confirmaron ninguna muerte de civiles ni cohetes de la alianza desviados de su curso.
"No tengo ningún reporte de operaciones que corrobore los reportes de muertes civiles", dijo Shanks que precisó que insurgentes y fuerzas de la OTAN se enfrentaron el viernes en un área a 7 u 8 kilómetros (4,3 a 5 millas) del lugar. Se despacharon asimismo helicópteros que dispararon cohetes para apoyar a los soldados en el terreno, pero dijo que no había evidencia de que eso estuviese vinculado con las versiones de disparos de cohetes en Regi.
Un equipo fue despachado a Helmand para estudiar la situación e investigar con mayor profundidad los alegatos, afirmó.