Francia elige hoy a sus representantes regionales y en un clima de apatía señalado por la alta abstención, podría asestar un duro golpe al partido de centro-derecha del presidente Nicolás Sarkozy, Unión por un Movimiento Popular (UMP), que caería ante los socialistas.
Los colegios electorales abrieron a las 08H00 (07H00 GMT) para el voto de 44,2 millones de electores que deben designar los consejeros que integrarán las asambleas de 26 regiones en Francia y en los departamentos de ultramar.
Las últimas oficinas receptoras de sufragios cerrarán a las 20H00 (19H00 GMT), hora en la cual las cadenas de televisión publicarán estimaciones de los institutos de sondeos, en general bastante cercanos a los resultados finales.
Las encuestas apuntan a una victoria de los socialistas, que podrían ganar en la totalidad de las regiones de la Francia Metropolitana.
"Nos encontramos con la clásica elección de mitad de legislatura donde el Gobierno es castigado", explica el director de la sección de estrategia y opinión de la encuestadora Ifop, Frederic Dabi.
El ministerio del Interior francés anunció que, a las doce hora local, sólo había votado un 16,07% del electorado en la primera vuelta de las elecciones. En el año 2004, la participación a esa hora en la primera vuelta fue del 18,48%, según los primeros datos difundidos por Interior.
Estos primeros datos ya habían sido adelantados, ya que se vaticinaba un alto nivel de abstención.
Las autoridades regionales son las encargadas de gestionar temas cotidianos como el transporte local, el mantenimiento de las infraestructuras o las iniciativas económicas a nivel municipal. No obstante, como suele suceder en estos casos, los votantes aprovechan para expresar indirectamente su opinión sobre la labor del Elíseo.
Con una tasa de desempleo del 10,1 por ciento y los fondos públicos bajo una enorme presión, la figura incólume de Sarkozy como "hombre de acción" se ha visto debilitada por las luchas internas en el seno de su partido y por arduos debates en el ámbito social, particularmente sobre la inmigración.
El presidente Sarkozy ha permanecido al margen de la campaña electoral siguiendo la tradición por la que los líderes políticos deber quedar al margen.
Junto a la UMP y los Socialistas, comparecen a las elecciones numerosos partidos menores, desde los Verdes hasta los centristas, pasando por el Frente Nacional de extrema derecha e incluso grupos trotskistas y comunistas.
La encuesta de CSA divulgada a principios de mes concede a los Socialistas un margen de cuatro puntos de ventaja frente a la UMP, un 31 por ciento frente a un 27, en esta primera ronda. En la segunda vuelta del próximo día 21, los dos principales candidatos asumirán los votos de los partidos menores, y es de prever que la izquierda se dispare en las encuestas: un 52 por ciento frente a un 28, según CSA.