El Gobierno iraquí anunció que las tropas iraníes que el pasado diciembre ocuparon un pozo petrolífero en el sur de Irak se retiraron completamente del país y regresaron a sus posiciones.
"Las tropas iraníes que capturaron el pozo petrolífero número cuatro en el campo petrolífero de Faka (en la provincia de Maysan) se han retirado y regresado a sus posiciones", aseguró el portavoz del Gobierno iraquí, Ali al Dabag, a la televisión iraquí Al Iraqia.
El pasado 20 de diciembre, tres días después de que un grupo de soldados iraníes ocuparan el pozo, Bagdad había anunciado que los uniformados se habían retirado del pozo, aunque más tarde lo matizó e insistió en que los militares aún continuaban en terreno iraquí.
La entrada de las tropas iraníes, calificada por Irak como una "violación del territorio", elevó la tensión entre ambos países.
Sin embargo, desde Bagdad y Teherán se insistió en encontrar una solución negociada de la crisis y el pasado 7 de enero los ministros de Relaciones Exteriores iraquí, Hoshiyar Zibari, e iraní, Manoucher Mottaki, acordaron normalizar las relaciones y la situación en la frontera común, mediante la formación de una comisión conjunta.
El problema fronterizo entre ambos estados se remonta a los años 70, cuando el entonces Vicepresidente de Irak, Saddam Hussein, y el Sha de Irán, Mohamed Reza Pahlavi, firmaron en 1975 un acuerdo para delimitar sus fronteras, gracias a la mediación argelina.
Sin embargo, la situación dio un cambio brusco con la invasión iraquí de Irán un año después del triunfo de la revolución islámica de Irán de 1979 y la posterior guerra entra ambos países que se prolongó hasta 1988.
Desde entonces, la delimitación de las fronteras comunes se convirtió en una cuestión espinosa.
Ambos estados comparten más de 1.200 kilómetros de frontera, cuyo subsuelo en algunos puntos tiene importantes reservas petrolíferas, especialmente en la provincia de Maysan.