El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní informó hoy que la sentencia que condenaba a Sakineh Mohamadi Ashtiani a morir lapidada por adulterio, fue suspendida y va a ser revisada.
La sentencia había recibido una fuerte condena internacional, incluso internvino el presidente de Brasil, Lula Da Silva, de estrechos contactos con el Gobierno iraní, quien ofreció asilo a la mujer.
En tanto, Estados Unidos, la Unión Europea, Gran Bretaña y grupos internacionales de derechos humanos habían pedido que la ejecución sea aplazada.
El asesinato, el adulterio, la violación, el robo a mano armada, la apostasía y el tráfico de drogas son castigados con la pena de muerte bajo la ley de la Sharia iraní, que se aplica desde la Revolución Islámica de 1979.