Cerca de 200 cadáveres- muchos de mujeres y niños- yacían en las calles de una ciudad del centro del Nigeria luego de un nuevo brote de violencia entre cristianos y musulmanes, según revelaron hoy testigos que presenciaron el hecho. Meses atrás incidentes similares habían sacudido una ciudad vecina y dejaron centenares de muertos.
Según informa la agencia AFP, varios testigos explicaron que se trató de ataques de tipo étnico, aparentemente simultáneos y realizados contra habitantes de las tres ciudades situadas en el sur de Jos.
Yemi Kosoko, reportero de la cadena televisiva noticiosa independiente Channels dijo a The Associated Press que la mayoría de los cadáveres parecían ser de mujeres y niños muertos a machetazos.
Kosoko contó que los cuerpos cubrían las calles de Dogo Nahawa, un pueblo a cinco kilómetros de la ciudad de Jos. El reportero dijo que hizo el conteo el domingo por la tarde junto a un funcionario del gobierno estatal.
"Unidades militares comenzaron a rodear las aldeas afectadas", indicó el portavoz de la cruz Roja Robin Waubo.
El vocero dijo que la agencia no sabía cuántas personas habían muerto a causa de la violencia, aunque funcionarios han sido enviados a morgues y hospitales.
Testigos dijeron que la violencia comenzó en la aldea mayoritariamente cristiana aproximadamente a las tres de la mañana del domingo, cuando el lugar estaba bajo toque de queda y debería haber estado custodiada por soldados.
Jos ha seguido bajo toque de queda desde que un brote de violencia en enero dejó más de 300 muertos, la mayoría musulmanes.