Al menos 45 personas, entre milicianos y civiles sin ninguna relación con la insurgencia talibán, murieron en una serie de bombardeos aéreos llevados a cabo por las fuerzas de seguridad paquistaníes en las últimas horas en la región de Jyber, en el noroeste del país, afirmó un responsable de seguridad.
El Ejército llevó a cabo un total de tres bombardeos anoche contra escondites de los talibán paquistaníes en el valle de Tirah, en esta provincia fronteriza con Afganistán. "Hay entre 40 y 45 terroristas muertos", señaló un responsable de seguridad a la agencia Reuters. "Algunas de las familias (de los milicianos) estaban viviendo en las proximidades de estos escondites y también figuran entre los muertos", reconoció.
Según Rehan Khattak, un alto responsable gubernamental en Jyber, seis civiles, entre ellos mujeres y niños, murieron en uno de los bombardeos y no tenían nada que ver con los milicianos. "Otras cuatro personas resultaron heridas. Todas eran miembros de los 'kokikhel'", explicó Khattak a Reuters, en referencia a una tribu pashtún pro-gubernamental que domina Jyber.
Anar Bacha, uno de los heridos, defendió su inocencia. "Ibamos a casa en un taxi cuando de repente aparecieron aviones y comenzaron a dispararnos", explicó. "Nosotros somos inocentes, somos 'kokikhels', no somos terroristas", defendió.
El pasado abril, hasta 50 miembros de la misma tribu murieron en un bombardeo aéreo en Tirah después de que fueran confundidos con talibán, provocando las disculpas del jefe del Ejército, general Ashfaq Kayani.
Según las fuentes de seguridad citadas por la cadena GEO TV, entre los objetivos había centros de entrenamiento, emisoras de radio y vehículos en los que se iba a trasladar a futuros suicidas a perpetrar atentados en la zona.