Las fuertes lluvias y tormentas que en el día de ayer se vivieron en la isla de Madeira, en Portugal, dejaron hasta el momento un saldo de 38 muertos. Laspoderosas corrientes de agua que invadieron las calles, también arrasaron con autos, techos, puentes y árboles a su paso.
Además de dejar como saldo más de 100 heridos, fuentes del Ministerio de Defensa Civil local informaron que si bien no pueden precisar sus nombres son “muchísimos los desaparecidos".
Las corrientes de agua arrastraron a personas indefensas y cientos de vehículos, destruyeron calles, casas y puentes y derribaron decenas de árboles. Varios poblados quedaron totalmente aislados, informó la agencia DPA.
La isla es un popular destino turístico ubicado sobre el Atlántico a unos 1.000 kilómetros al sudoeste de Lisboa; tiene 265.000 habitantes y es la mayor isla del archipiélago homónimo.
Debido a la tragedia más de 100 personas fueron hospitalizadas, según informó la agencia de noticias estatal Lusa. Hasta el momento no se tenía información acerca de turistas involucrados en la tragedia.
Según el Instituto portugués de Meteorología, solamente entre las diez y las once de la mañana del sábado cayeron 52 litros de agua por metro cuadrado.
Esto es más de lo que llueve en la isla, normalmente, en los peores días del invierno boreal y medios hablaron de "la peor tragedia de los últimos cien años" en Madeira.
El primer ministro Jose Sócrates, que visitó la zona cerca de la medianoche, había expresado ayer su "profunda conmoción" por la magnitud del desastre, al tiempo que las autoridades prometieron organizar el envío de ayuda para la región, que funciona de forma autónoma.
La Comisión Europea respaldará a las autoridades portuguesas en "esta horrenda catástrofe", según aseguró el presidente de esa entidad, José Manuel Durao Barroso, de nacionalidad portuguesa.
Barroso se mostró dolido ante la catástrofe y expresó sus condolencias en Bruselas a los familiares de las víctimas.