Tras ponerse en marcha ayer la operación "Mushtarak" y comenzar la importante ofensiva contra los talibán organizada por Estados Unidos, la OTAN valora como positiva la incursión a la zona hasta el momento.
Combates esporádicos se libraron entre la noche de ayer y la madrugada de hoy contra los talibán dentro de la ofensiva para tomar el control de la región de Marjah, bastión insurgente en la provincia afgana de Helmand, cuyo balance por el momento se considera satisfactorio.
El representante civil de la OTAN, Mark Sedwill, calificó como "positivas" las noticias sobre la ofensiva desde Kabul, pero señaló que aún es pronto para hacer valoraciones
Escuadrones de infantes de Marina estadounidenses y soldados afganos avanzaron al interior del reducto talibán, aunque de forma lenta ya que se vieron frenados por la necesidad de revisar casas con trampas explosivas una por una.
Las bombas caseras y minas dejadas por los insurgentes obstaculizaban el avance de los miles de soldados estadounidenses, británicos y afganos que forman parte de la operación más ambiciosa de la OTAN hasta ahora en su intento de quitar a la insurgencia el control de su región base en el sur del país.
Un total de 27 talibán murieron desde que comenzzó ayer la operación, según el portavoz provincial Dawoud Ahmadi.
Además, las fuerzas internacionales y afganas pudieron descubrir 2.500 kg de explosivos, según detalla la agencia EP.
La OTAN, por su parte, registró dos bajas en el marco de la ofensiva de ayer, sin nuevas bajas durante la noche. Una explosión provocó la muerte de un soldado británico en Nad Ali y un soldado estadounidense murió a causa de disparos.
Los militares han sostenido al menos dos reuniones, llamadas shuras, con los residentes: una en el distrito norteño de Nad Alí y la otra en la propia Marjah, según asegura la OTAN en un comunicado. Las conversaciones han sido "buenas", puede leerse, y se planean más encuentros en los próximos días para intentar generar apoyo local para la operación.