De acuerdo a los papeles, mañana se celebraría en Ucrania la segunda vuelta de las elecciones presidenciales aunque un ambiente político enormemente tenso ha alimentado el temor de la comunidad internacional acerca de un posible colapso del proceso electoral.
Es la primera elección presidencial posterior a la Revolución Naranja y se temen reacciones, sea cual fuere el resultado.
La llamativa primera ministra Yulia Timoshenko se enfrenta al opositor Viktor Yanukovich, en la segunda vuelta de las elecciones para elegir al cuarto presidente desde que Ucrania, que se encuentra en las fronteras de la Unión Europea, obtuvo la independencia, en 1991.
Más allá del ganador, el ex primer ministro Yanukovich protagonizó un interesante regreso tras su victoria con un 35 por ciento en la primera vuelta de los comicios. Su triunfo en esta segunda vuelta es muy posible, ya que cuenta con el respaldo de los comunistas liderados por Petro Simonenko y con el presidente del Parlamento, Volodimir Litvin.
Cinco años después de que las protestas callejeras de la Revolución Naranja modificaron una disputada elección presidencial que inicialmente se había inclinado en favor de Yanukovich, los candidatos se han acusado mutuamente de planear un fraude electoral.
No se han autorizado encuestras tras la primera vuelta con lo que no se saben de cuanto serían las diferencias. Sin embargo, los analistas creen que la astuta primera ministra todavía tiene posibilidades de reducir la brecha movilizando a sus partidarios, y que el riesgo de la inestabilidad social aumentará si el margen es pequeño.