Según el medio británico, el acuerdo previsiblemente se aprobará antes de que Vodafone publique en noviembre la actualización de su estrategia empresarial y cuenta ya con el visto bueno del consejero delegado de la empresa británica.
De acuerdo con las fuentes citadas por el rotativo, Vodafone debe decidir ahora si busca un inversor estratégico para vender su paquete accionarial o lo saca a la venta en la Bolsa de Valores de Hong Kong, que es donde cotiza China Mobile.
La inversión de la empresa británica en China Mobile, que tiene más de 554 millones de clientes se remonta al año 2000 y la decisión de deshacerse de este negocio responde a que se quiere mantener un perfil internacional más bajo.
El movimiento, dijeron las fuentes, busca tranquilizar a los inversores, que consideran que Vodafone necesita desprenderse de activos sobre los que no tiene el control total. Los títulos de China Mobile en manos de Vodafone representan el 3,2% del valor accionarial del gigante chino. Vodafone también es propietaria del 45% de las acciones de la estadounidense Verizon Wireless y del 44% de la francesa SFR, en unos porcentajes que no le otorgan el control total de los negocios.