Según indicó Federalberghi, la asociación italiana de hoteles y turismo, el sector registró en 2009 pérdidas por 1.700 millones de euros (2.400 millones de dólares) y suprimió unos 75.000 empleos.
"El turismo italiano perdió en 2009 cerca de 1.700 millones de euros y suprimió unos 75.000 empleos. El año 2010 inicia con una incertidumbre total y el pesimismo ronda", indicó Bernabo Bocca, presidente de Federalberghi, en un comunicado.
El número de turistas italianos y extranjeros bajó un 3,8% en 2009 con relación al año precedente, lo que representa una pérdida promedio de 10 millones de reservas, equivalente a 1.000 millones de euros.
Además, los hoteles perdieron el 2% de sus entradas (700 millones de euros) por la reducción de las tarifas, lo que suma una merma de 1.700 millones de euros.
El sector turístico en general es el más afectado por los despidos, unos 50.000, a los que se suman 12.000 en el sector hotelero y 25.000 sólo de proveedores de los ramos agro-alimentario y de comercio.
Los datos de Federalberghi se basan en cuestionarios efectuados a 1.000 empresas del sector y repartidas en todo el territorio italiano.