Dumplings y la belleza eterna.
Dime qué comes y te diré quien eres. Tal como se afirma desde el principio de incorporación: el ser humano adquiere las propiedades de las sustancias que consume para vivir. El hombre es literal y simbólicamente aquello que come. Desde aquí, los alimentos han despertado diversas historias y leyendas mágicas.
En el film chino \"Dumplings\" de Fruit Chan, el poder de los alimentos se expresa en la promesa sobrenatural de la juventud eterna. La misteriosa y oscura chef Mei (Bai Ling) prepara unos extraños \"dumplings\" (bolas de pasta hervida rellenas) que permiten satisfacer uno de los deseos más anhelados por el ser humano: rejuvenecer.
Ahora, todo tiene su precio y el secreto de este enigmático plato no es la excepción. ¿Hasta dónde puede llegar el ser humano en su ambición de conservar la belleza eterna? Este parece ser el dilema al que se enfrenta Qing (Miriam Yeung), una mujer desesperada por recuperar su juventud y conservar su matrimonio. Asimismo, este es el planteo de esta interesante y oscura película que invita a la reflexión.
Condimentos para el amor: el milenario poder de las especias
Si en “El sabor de la vida” el cosmos se explica a partir del universo de las especias, en “Condimentos para el amor” el poder de estas últimas adquiere un carácter mágico que determina la vida de los sujetos. La bella y sabia Tilo (Aishwarya Rai), nacida en la India, se ha criado en el arte de estas maravillosas sustancias que día a día la aconsejan y la guían en su vida. La joven, de la mano de las especias, presiente los conflictos de cada uno de los clientes que entran a su tienda en San Francisco. Así, puede ayudarlos escogiendo siempre el condimento indicado para cada uno de ellos.
Sin embargo, no todo es tan sencillo, el poder tiene un precio y las especias tienen sus reglas. La protagonista sólo debe utilizarlas para ayudar a los demás, no puede tocar la piel de la otra persona y nunca debe abandonar la tienda. En suma, para poder usar este antiguo y mágico saber, la joven debe vivir para las especias, ser en ellas y sólo a través de ellas. A pesar de estas estrictas normas, todo parece funcionar a la perfección hasta que se enamora de Doug (Dylan McDermott), un atractivo arquitecto que llega a su “Bazar de Especias” luego de sufrir un accidente. El deseo que se despierta en la preciosa Tilo la lleva a cuestionar su vida y sus poderes.
La advertencia de las especias nada podrá hacer frente a la pasión y a la voluntad de ser ella misma que siente esta hermosa mujer. La fábula, romántica y sencilla, invita a concer las diferentes especias y a experimentar sus maravillosos poderes.