Según un estudio elaborado por investigadores de ese centro, y publicado en la revista 'Science', las nubes de capa baja parecen disiparse a medida que los océanos se calientan. Estas funcionan como escudo ante los rayos del sol, de manera que su reducción aceleraría el calentamiento global.
Los autores elaboraron este artículo a partir de 50 años de datos obtenidos en el área noroeste del pacífico, una región en la que se realizaron muchos estudios. Uno de los mayores obstáculos en los trabajos que se realizan en este campo es la falta de acuerdo en los métodos de medición, pero según explican los investigadores, la abundancia de información existente sobre esta zona les permitió contrastar datos de diferentes orígenes.
A través de diferentes métodos de medida y fuentes independientes, además de satélites climatológicos, se observaron las mismas constantes. "Hay cambios sutiles que vienen ocurriendo desde hace décadas", explica Amy Clement, una de las autoras del estudio. Y agrega: "Es sorprendente que un satélite a kilómetros sobre la tierra documente lo mismo que marineros mirando a las nubes desde cubierta".
Sin embargo, no sólo el calentamiento global reduce la nubosidad. El descenso del flujo de vientos también es un factor clave. Según los investigadores de la Universidad de Miami, ambos factores se deberán tener en cuenta si se quiere dar una respuesta realista al calentamiento global.