Sebastián Pollastro, uno de los nueve participantes que quedan en la casa más famosa del país y desde que ingresó, su homosexualidad fue eje de conflictos, dijo sentirse discriminado, pero parecería que sólo es una estrategia para ganar el gran premio de $100 mil pesos.
Durante los 62 días de convivencia, Sebastián y el último expulsado, Leandro mantuvieron una relación bastante ambigua donde no faltó el histeriqueo y el juego de Leandro, entre Mariela y “Sebas”, generó la duda entre todos sus compañeros.
Anoche, luego de que Leandro abandonará la casa, Pollastro se mostró muy angustiado, los últimos días fueron muy especiales para él, que estaba confundido por el doble juego de seducción de Leandro.
Cuando Jorge Rial “entró” a la casa junto a Leandro, Sebastián se fue a su cama y lloraba desconsoladamente. Ahora bien, ¿Sebastián es el más estratega dentro de la casa?