Comenzó ayer en Nueva York la "Semana de la Moda primavera-verano 2011" que se realizó por primera vez en el prestigioso recinto del Lincoln Center, un espacio inaugurado el miércoles por el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg.
Los desfiles de la primera de las cuatro principales 'semanas de la moda' (tras la neoyorquina, vienen las de Londres, Milán y París), comenzaron ayer y se desarrollarán hasta el 16 de septiembre en Damrosch Park, al suroeste del amplio centro cultural que alberga, entre otros, la Metropolitan Opera, el Ballet de la Ciudad de Nueva York, la Orquesta Filarmónica de Nueva York y varias salas de teatro y concierto.
Diez diseñadores del reality show "Project Runway" -siete señuelos y tres finalistas- presentaron sus colecciones, dejando al público de la Semana de la Moda Mercedes-Benz de Nueva York adivinar cuál era real y cual no.
Las identidades de los tres finalistas reales no será revelada hasta el 28 de octubre, cuando se exhiba el final de la octava temporada por la cadena Lifetime Television.
El show presentado el jueves incluyó los diseños de aquellos finalistas y otros siete aspirantes a diseñador dentro del show, cuyas colecciones usadas como señuelos serán recortadas del último capítulo.
El ganador de la temporada recibirá 100.000 dólares de L'Oreal París para comenzar su línea de diseños, difusión en la revista Marie Claire, 50.000 dólares en tecnología de Hewlett-Packard Co e Intel Corp y la oportunidad de vender una colección en Piperlime.com.
Los vestidos eran brillantes y optimistas, reflejando el alza en la audiencia del show.
La semana pasada, "Project Runway" fue visto por cerca de 4 millones de personas, un aumento con respecto a la caída promedio del año pasado de tres millones de espectadores, dijo la compañía The Nielsen Company.
La modelo y conductora de "Project Runway", Heidi Klum, quien catalogó el show como "un mar de fantasía y color", dijo que los diseñadores hicieron un trabajo tan bueno que "es difícil escoger a un ganador".
La 'Fashion Week' atrae dos veces al año a unas 250.000 personas y genera más de 770 millones de dólares en actividad económica y comercial para Nueva York. El sector de la moda emplea a 175.000 personas en la ciudad.