Las bolsas tuvieron leves avances en Asia el jueves debido a la preocupación de los inversores porque el alza del crédito y una aceleración de la inflación en China podrían llevar a un ajuste de política monetaria antes que lo previsto.
El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cayó un 0,2 por ciento, desde un máximo de siete semanas que tocó antes de conocerse datos chinos que mostraron un aumento mayor que el esperado en la producción fabril y una aceleración de la inflación.
Algunos economistas dijeron que el banco central chino probablemente no esperará demasiado antes de incrementar el nivel de reservas requeridas a los bancos por tercera vez en el año, y que quizá incluso aumente sus tasas de interés.
Las pérdidas generales fueron limitadas, sin embargo, por la idea de que un ajuste gradual en China hará poco por desacelerar su robusto crecimiento y que la recuperación económica de Asia sigue bien encaminada.
La compra de acciones asiáticas por parte de fondos extranjeros, particularmente en Corea del Sur, Japón e India, continuó sin debilitarse, y los datos mostraron una tercera semana consecutiva de flujos de ingreso positivos hacia los mercados de Asia.
Las acciones en Shanghái caían hasta un 0,8, pero el mercado más tarde recuperó sus pérdidas para quedar levemente al alza, al igual que el índice Hang Seng de Hong Kong (0,09%)
En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio eludió la debilidad regional y subió un 0,9 por ciento gracias a que exportadores como Sony Corp treparon por la debilidad general del yen.
MonedasEn los mercados de divisa, la moneda japonesa se apreció luego de que los datos chinos llevaron a los inversores a recortar sus posiciones largas en monedas de alto rendimiento.
El dólar cayó un 0,2 por ciento, a 90,35 yenes, luego de trepar hasta 90,83 yenes el miércoles, su máximo en dos semanas.
Pero se prevé que las ganancias del yen sean limitadas debido a que fuentes dijeron a Reuters que el Banco de Japón podría relajar su política monetaria tan pronto como la próxima semana por la fuerte presión del Gobierno para que contribuya a sacar al país de la deflación.
El euro retrocedió a 123,28 yenes y la libra esterlina cayó a 1,4955 dólares luego de el día anterior se reportó un declive inesperado en la producción industrial británica durante enero.
El oro recuperó cierta fortaleza tras caer la jornada anterior a su punto más bajo en casi dos semanas, mientras que los precios del petróleo retrocedían 50 centavos desde el máximo de ocho semanas que alcanzaron el miércoles.