Francisco de Narváez denunció hoy que la "concepción de estatizar que tiene el kirchnerismo" esconde el fin de favorecer a los "amigos del poder", y le pegó al oficialismo por intentar "corrernos por izquierda en un debate que deberíamos haber dado" de cara a la sociedad "escuchándonos unos a otros", informa el diario “La Nación”.
"Hay que ponerle un límite a esto de llenarse la boca de ideología que, al final del día, no resulta en beneficio de la vida cotidiana de las personas", disparó, en contra del ex presidente Néstor Kirchner, al tiempo que volvió a manifestar sus sospechas sobre posible fraude en las elecciones del próximo 28.
En declaraciones realizadas a “Radio Mitre” y “Radio 10”, De Narváez deploró que el oficialismo lo haya acusado a él y a su compañero Mauricio Macri, de proponer un regreso a las políticas neoliberales de los 90, después de que el jefe de Gobierno porteño reclame reprivatizar Aerolíneas y el sistema de jubilaciones.
"No le vamos a dejar pasar a Néstor Kirchner esta instalación que está tratando de hacer del lugar adonde queremos volver", alertó el empresario antes de encabezar una caravana por Tandil, en compañía de Macri y del otro postulante a diputado de Unión Pro bonaerense, Felipe Solá.
El aspirante sostuvo que detrás de la frase oficialista: "vamos a recuperar para el Estado las empresas argentinas", se termina beneficiando a "funcionarios que están fuertemente sospechados respecto a la transparencia con la cual gestionan, como en el caso de (el secretario de Comercio, Guillermo) Moreno o a amigos del poder que terminan siempre siendo beneficiados por esta condición de reestatización".
"Estamos absolutamente convencidos de que esta concepción de estatizar que tiene el kirchnerismo tiene un final que siempre resulta caer en los amigos del poder", insistió.
El candidato de Unión PRO lamentó el gesto oficial de "corrernos por izquierda en un debate que deberíamos haber dado en un plano mucho más expuestos en términos de poder escucharnos unos a otros".
En este sentido, aclaró que "acá no es cuestión de discutir si estatismo o privatizaciones: hay empresas del Estado que están bien administradas y están dando excelentes servicios porque tiene buenos gestionadoras al frente, y hay empresas privadas que también están dando buenos servicios", argumentó.
"Lo que no puede hacer el Estado es dejar librado sin ningún grado de responsabilidad a garantizar que el ciudadano reciba los servicios en calidad y en precio", remarcó.
Por último, puso en duda la transparencia de los comicios del 28 de junio y reiteró que de existir irregularidades "tendrán nombre y apellido".
"Esto no lo hace el Ratón Pérez", ironizó y prometió "estar atentos y denunciar cualquier intento de arrebatarle el voto a la ciudadanía".