Defendió su presencia militar en Malvinas y ratificó el "principio de autodeterminación" de los isleños, tras el discurso que dio ayer la presidente Cristina Fernández en la Casa Rosada.
El Gobierno británico volvió a descartar abrir negociaciones con Argentina sobre la soberanía de las islas Malvinas, después de que la presidenta Cristina Fernández anunciase que llevará el conflicto a la ONU por la "militarización del Atlántico Sur".
"Nuestra posición ante este asunto no ha cambiado en todo este tiempo y es bastante clara. Sólo negociaremos la soberanía de las islas si sus habitantes quieran negociarla y eso no ocurre en estos momentos", indicó a un portavoz de la Misión del Reino Unido ante la ONU tras el anuncio de Cristina, según publica un antutino porteño.
Los habitantes de esas islas en el Atlántico Sur, unos 3.000, son "británicos por elección" y "libres de decidir sobre su futuro", agregó el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido.
La presidenta Cristina Fernández anunció ayer en Buenos Aires que presentará una protesta ante la ONU por la "militarización" de las Malvinas por parte del Reino Unido, que tiene la soberanía de esas islas desde 1833.
Fernández dijo que presentará esa reclamación ante el Consejo de Seguridad de la ONU, del que forma parte el Reino Unido como miembro permanente, y la Asamblea de las Naciones Unidas.
En el mismo acto, la mandataria ordenó por decreto el acceso público al informe Rattenbach sobre la guerra en las Islas Malvinas, en el marco del acto que encabezó en el Salón de los Patriotas Latinoamericanos del Bicentenario, en la Casa Rosada.
Una comisión analizará durante 30 días el mencionado documento, se precisó, y el equipo de análisis estará integrado por Augusto Benjamín Rattenbach, hijo del general que realizó el informe, tras el conflicto bélico de 1982.
"Malvinas ha dejado de ser una causa de los argentinos para transformarse en una causa global", dijo la mandataria, en tras el apoyo que obtuvo esta semana de parte de los países de la región y del Caribe.
El Reino Unido anunció hace unos días del envío al Atlántico Sur de un moderno buque de guerra, el destructor "HMS Dauntless", equipado con misiles antiaéreos, y la semana pasada llegó a las Malvinas el príncipe Guillermo de Inglaterra para una instrucción militar de seis semanas.
Cristina, además, ordenó la construcción de un hospital de salud mental para veteranos de guerra y recordó que "439 ex combatientes se suicidaron" por la falta de asistencia psicológica y económica tras la contienda militar.
El Informe Rattenbach
Tras la derrota en la Guerra de las Malvinas, la Junta Militar de la última dictadura, en un intento por tomar otra vez la iniciativa política perdida por el descontento popular y el descrédito de las Fuerzas Armadas, creó una comisión encargada de analizar y evaluar el desempeño de dichas fuerzas en el conflicto bélico del Atlántico sur.
Este informe ha sido catalogado como "el documento más objetivo y fidedigno sobre la responsabilidad de los jefes militares y subalternos, que podría ser la base para un futuro juicio por la verdad sobre este conflicto bélico".
La comisión se creó por decreto secreto el 2 de diciembre de 1982 (resolución nro. 15/82) durante el gobierno de Reynaldo Bignone y llevó el nombre oficial de Comisión de análisis y evaluación de las responsabilidades políticas y estratégico militares en el conflicto del Atlántico Sur.