Tras una disputa que lleva más de un mes, el destituído presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, renunció ayer a su cargo con duras críticas al Gobierno al que acusó de "avasallamiento de la independecia" de la entidad y con el argumento de "terminar con el conflicto y mirar hacia adelante". Por su parte, el jefe de Gabinete Anibal Fernández aseguró que la renuncia de Martín Redrado a la presidencia del Banco Central "no existe" y que esperará a que se pronuncie el martes próximo la Comisión Bicameral que debatió el tema.
En conferencia de prensa desde un hotel de la Capital Federal Redrado confirmó que decidió alejarse del cargo. "He buscado cumplir con todos los pasos institucionales. Sin embargo, me encuentro con esta anomalía... me veo inhabilitado de cumplir mis funciones como presidente del Banco Central", explicó.
En la práctica, Redrado estaba alejado de su cargo desde el domingo, cuando la policía le impidió ingresar a la sede del Banco Central por orden del gobierno. Desde entonces la entidad es conducida por su vicepresidente Miguel Pesce.
"Siento que el ciclo mío en el Banco Central ha concluido. Por eso he decidido hace instantes alejarme del cargo de presidente del Banco Central de la República Argentina" manifestó Redrado, que piensa continuar su trabajo como asesor, tanto en el país como en el exterior y no dedicarse a la política.
"Lamentablemente se rompió el respeto institucional y técnico con el Gobierno" tras "cinco años en que les dimos estabilidad financiera y monetaria, y sobre todo predictibilidad cambiaria a los argentinos" señaló el destituido funcionario y remarcó la necesidad de independecia que debe tener el Banco Central para con el Gobierno.
"Hubo un intento de avasallar el Banco Central y lo único que yo busqué fue cumplir la ley", sentenció Redrado, que elige no definir lo ocurrido en términos de complot.
"Cualquiera sea el dictamen de la comisión bicameral, la presidenta ya ha tomado una decisión así que ¿para qué extender este conflicto?", dijo Redrado.
La renuncia se produce en momentos en que una comisión del Congreso analizaba su remoción luego de que Fernández lo despidió por decreto el 7 de enero bajo los cargos de "incumplimiento de los deberes de funcionario público" y "mala conducta".
" No hay renuncia acá"
"Para nosotros, la renuncia no existe", aseguró el jefe de gabinete Aníbal Fernández al canal de noticias por cable C5N.
"Esperaremos a que (la comisión bicameral) se expida el día martes y una vez que la presidenta tenga el dictamen se tomará la decisión que se deba tomar", añadió.
"No hay renuncia acá", sentenció Fernández.
El eje del conflicto fue la negativa del economista a ceder 6.569 millones de dólares en reservas al llamado "Fondo del Bicentenario" creado por decreto del Poder Ejecutivo y destinado a pagar los vencimientos de deuda de este año, que suman unos 13.000 millones de dólares.
Pese a las presiones del Gobierno el economista se negó a dimitir y finalmente fue expulsado por decreto.