"Cumplimos con una orden judicial. Los camiones que iban con insumos a la minera representaban un peligro para la sociedad de Tinogasta porque contenían explosivos". Vaya paradoja, dejar acercar semajante peligro hacia donde estaba el piquete. Con todo, fue la justificación que esgrimió el ministro de Gobierno y Justicia de Catamarca, Francisco Gordillo, cuando se le consultó por la brutal represión policial sobre la ruta 60 en Tinogasta que dejó unas 20 personas heridas (foto).
Ayer, un grupo de vecinos de esa localidad catamarqueña fueron dispersados por los agentes cuando realizaban un corte que lleva once días en la ruta de acceso al yacimiento Bajo La Alumbrera, para intentar impedir que unos 60 camiones con explosivos y tóxicos llegaran a la mina para ser utilizados en la explotación minera, que rechazan.
Los agredidos denunciaron que fueron atacados a "quemarropa" por los policías, que dispararon con itakas con balas de goma. Además de los escudos, bastones y los perros.
En ese contexto, hubo forcejeos y empujones y, luego, pedradas contra los uniformados y la respuesta con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos. "Que odio e impotencia me da esto. Es una vergüenza lo que pasa", indicó un manifestante en declaraciones a la señal de cable Todo Noticias.
Gordillo, aseguró que el estado no está de acuerdo con ningún tipo de represión, pero que las fuerzas de seguridad se limitaron a cumplir la orden judicial de despejar la ruta. El piquete se concretó en seis puntos estratégicos que conducen a Alumbrera para impedir el paso a los proveedores y a contratistas.
La extensión del bloqueo, según fuentes locales, generó un problema de desabastecimiento en la mina.