El partido conservador (UMP) del ex presidente Nicolas Sarkozy, que ha controlado la Asamblea Nacional desde 2002, probablemente pierda el control en la segunda vuelta electoral que se realizará el 17 de junio.
Los candidatos de izquierda tenían avances importantes el domingo en la primera ronda de las elecciones parlamentarias, según encuestas. Hollande necesita que la izquierda domine en el parlamento para llevar a cabo sus planes de reorientar la economía de Francia, algo que tendría repercusiones en toda la endeudada Europa.
Aunque al mandatario posiblemente no se le cumpla su deseo de dar una barrida socialista en la cúpula del poder en Francia, tampoco necesita angustiarse.
Los izquierdistas calculan que ganarán entre 300 y 366 bancas para la siguiente Legislatura, mientras los conservadores tendrán entre 210 y 270, según las encuestadoras CSA y TNS-Sofres. Actualmente, los conservadores tienen 346 escaños y los izquierdistas, 226.
"El de esta noche es un buen resultado pero tenemos que seguir movilizados para la segunda ronda", dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, un socialista influyente.
Las firmas TNS-Sofres, CSA, Ipsos e IFOP estimaban que los socialistas y sus aliados ganaron entre el 31 y 35% de la votación del domingo, mientras que los candidatos del UMP y sus aliados ganaron entre 34 y 35%. La participación se calcula en 57%, menor al 63% de la votación presidencial.
Las elecciones mostrarán además si Hollande puede implementar su programa de impuestos a los acaudalados y de menos recortes de austeridad, así como cuánta influencia va a tener la ultraderecha en políticas de inmigración y hacia los musulmanes.
La mayoría de los colegios electorales cerraron a las 1600 GMT, aunque aquellos en París y las ciudades grandes lo hicieron a las 1800 GMT.
La nueva cámara baja sirve por los próximos cinco años, coincidiendo con los cinco del término de Hollande. Los votantes escogieron representantes para los 577 escaños en la Asamblea Nacional.