Tras las numerosas denuncias y quejas por parte de la prensa venezolana ante la decisión del presidente Hugo Chávez de suspender recientemente las licencias de seis canales de televisión por cable, entre los que se encontraba RCTV -Radio Caracas Televisión-, la ONG Amnistía Internacional manifestó ayer "la falta de respeto" del gobierno de Chávez por la "legítima labor de los medios de comunicación".
La organización defensora de los Derechos Humanos señaló en un comunicado que está "sumamente preocupada por el deterioro de la libertad de expresión" en Venezuela y pidió a las autoridades del país latinoamericano que "garanticen y respeten el derecho de reunión de sus ciudadanos".
En los últimos años, el gobierno de Chávez ha cerrado o suspendido las licencias de emisión a diversos medios opositores.
En 2007 no renovó la licencia de RCTV, que tuvo que salir del aire y limitarse a emitir desde entonces a través de una plataforma de cable.
En 2008 revocó la licencia de 34 emisoras de radio, y el pasado sábado decretó la suspensión de cuatro operadoras de cable, entre ellas, una vez más, RCTV.
Amnistía Internacional señala en un comunicado que los cierres y revocaciones de licencias "manifiestan la falta de respeto de las autoridades a la legítima labor de los medios de comunicación, especialmente cuando éstos son conocidos por su línea editorial crítica al gobierno".
Por otro lado, la organización llamó la atención sobre el creciente número de incidentes violentos en manifestaciones a favor y en contra del Gobierno, que recientemente se cobró la vida de dos estudiantes y llamó a las autoridades venezolanas a que garanticen "que las fuerzas del orden sólo intervienen para proteger la integridad y la vida de todas las personas que deseen ejercer su legítimo derecho a la reunión".
En los últimos 13 meses, según datos de Amnistía Internacional, cerca de 600 manifestantes han resultado heridos, al menos 14 con armas de fuego, y otros nueve han perdido la vida, los dos últimos el pasado lunes cuando se producían dos marchas simultáneas, una de apoyo y otra en oposición a Chávez.
Las protestas se activaron el fin de semana pasado, tras el cierre dispuesto por el Ejecutivo del presidente Hugo Chávez de seis televisoras de cable, entre ellas la cadena Radio Caracas Televisión Internacional (RCTVI).
Por otra parte, la ONG venezolana Provea denunció ayer que la actuación de las Fuerzas de Seguridad del Estado frente a las manifestaciones estudiantiles constituye “una flagrante violación de los derechos humanos” y denunció la represión de la fuerza pública.