Los costarricenses comenzaron desde hoy temprano a celebrar las elecciones y acudir a las urnas para elegir al sucesor del mandatario Oscar Arias, renovar el Congreso y los gobiernos municipales, en unos comicios en que la candidata oficialista Laura Chinchilla puede convertirse en la primera presidenta de Costa Rica.
Se calcula que votarán unos 2,8 millones de personas para decidir entre alguno de los nueve candidatos que aspiran a gobernar.
Costa Rica es la democracia más antigua y estable de América Central, y en estas elecciones se destacan como candidatos la oficialista Laura Chinchilla, el populista de derecha Otto Guevara y el centroizquierdista Ottón Solís.
Los postulantes buscaron conseguir apoyos de última hora y asegurar que sus partidarios acudan a las urnas para elegir al sucesor del presidente Oscar Arias, uno de los centroamericanos con mayor prestigio en el mundo y Premio Nobel de la Paz.
Si bien Chinchilla, ex vicepresidenta de Arias, ha sido la favorita a lo largo de toda la campaña, la gran incógnita es si podrá conseguir hoy los votos necesarios para convertirse en la primera presidenta de Costa Rica en primera vuelta.
"No hay que desviarse sobre el camino costarricense, (hay que) evitar los llamados del populismo de izquierda y de derecha que hay en América Latina", declaró la politóloga de 50 años.
En caso de que Chinchilla gane los comicios en Costa Rica se convertiría en la tercera mujer en ser elegida presidenta en Centroamérica. La primera en lograrlo fue Violeta Chamorros (1990-1997) en Nicaragua, seguida de Mireya Moscoso (1999-2004) en Panamá.
Chinchilla, de 50 años, ha sumado preferencias gracias a que ha prometido impulsar tratados de libre comercio con la Unión Europea, China y Singapur, así como la privatización de algunas actividades que actualmente están en manos del Estado.
Pero el tema del tráfico de drogas y el crimen organizado ha cerrado la brecha entre Chinchilla y Guevara. Éste último ha puesto en duda la capacidad de la política quien en 1994 fue viceministra de Seguridad Pública.
En estas elecciones el Partido Liberación Nacional (PLN) de Arias y Chinchilla pondrá a prueba, una vez más, su capacidad de organización y convocatoria.
El PLN, que ha dominado la política costarricense en las últimas seis décadas, es un partido nominalmente socialdemócrata, pero tildado de centroderecha por disidentes.
Por su parte, Guevara y Solís, han centrado su campaña en resaltar escándalos del gobierno saliente y en acusar a Chinchilla de ser "marioneta" de Arias, lo que ella niega aunque declara que pretende continuar su ruta.