El presidente Barack Obama permitió que cualquier norteamericano pueda enviar remesas de entre 500 y 2500 dólares a cubanos mientras que no sean familiares. Se trata de una decisión para "apoyar la actividad económica privada", aseguró el mandatario, pero con una limitación que evita que el dinero llegue a oficiales o miembros ejecutivos del Partido Comunista Cubano (PCC). También solicitó que se disminuyan las restricciones para los visados.
La orden de Obama tiene como fin el desarrollo de la relación entre las sociedades estadounidense y cubana, mediante intercambios de índole académica, cultural y religiosa.
"Estas medidas incrementarán los contactos pueblo-a-pueblo; fomentarán la sociedad civil en Cuba; fortalecerán el libre flujo de información hacia, desde y entre el pueblo cubano, y ayudarán a promover su independencia de las autoridades cubanas", se lee en un comunicado de la Casa Blanca. Por el momento va a mantenerse la prohibición de visados para viajes turísticos de estadounidenses a la isla caribeña.
"El presidente cree que estas acciones, combinadas con la continuación del embargo, son pasos importantes para alcanzar el objetivo ampliamente compartido de que Cuba respete los derechos básicos de todos sus ciudadanos", asegura el comunicado.
En 2009 Obama ya ordenó reducir el alcance del embargo comercial que Washington mantiene sobre La Habana. Ahora, las personas de doble nacionalidad con familiares en la isla pueden ir a visitarlos sin problemas, al tiempo que se han suavizado las limitaciones al envío de remesas.
Algunos de los cubanos en el exilio se oponen a esta postura de acercamiento, puesto que entienden que ayudan al régimen dirigido por Raúl Castro. Los exiliados más moderados mantienen en cambio que un mayor contacto entre las comunidades de los dos países puede instigar el cambio político en el país caribeño, y resultaría más efectivo que la política de sanciones y exclusión.
Representantes de los dos estados lograron el miércoles nuevos avances en la cuarta ronda de conversaciones sobre migración que se celebró en La Habana. No obstante, un nuevo motivo de distanciamiento es la detención en Cuba del empresario estadounidense Alan Gross, acusado de espionaje por introducir equipos de comunicación por satélite prohibidos en la isla, si bien todavía no se han impuesto cargos en su contra.
Los miembros cubano-americanos republicanos del Congreso han indicado que intentarán usar la mayor presencia republicana en el mismo para echar abajo cualquier acercamiento con el Gobierno de Castro y han condenado las medidas presidenciales sobre la isla.
"Aflojar estas regulaciones no ayudará a fomentar un entorno favorable a la democracia en Cuba. Estos cambios no ayudan en el alumbramiento de respeto de los derechos humanos y ciertamente no ayudará al pueblo cubano a liberarse de la tiranía que les envuelve," ha señalado la nueva presidenta del Comité de Asuntos Exteriores, Ileana Ros-Lehtinen.
La industria turística y fuentes diplomáticas han dicho que más de mil viajeros de los Estados Unidos llegan cada día a Cuba de media, la mayoría de origen cubano. Gran parte de ellos llegan en vuelos charter que no están estipulados como vuelos comerciales. Esto hace que los Estados Unidos sean la segunda fuente de viajeros de Cuba, sólo por detrás de Canadá.