"Yo sólo sé que me agarraron, pero no sé quienes me secuestraron", sostuvo Gerez, y agradeció a "toda la ciudadanía que en los momentos críticos sale a poner el pecho" y mencionó que durante su cautiverio, pensó "mucho" en Jorge Julio López, testigo en el juicio contra el ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense Jorge Etchecolaz, cuyo paradero se desconoce desde hace tres meses.
En su primer día de libertad tras estar desaparecido por 48 horas, Luis Angel Gerez declaró por casi tres horas ante la fiscal de Escobar, Andrea Palacios, aunque no pudo terminar su testimonio por prescripción médica.
Dos veces se quebró y se puso a llorar. Mientras pudo hablar, su relato fue desordenado. Intercaló capítulos de su historia personal con detalles de su cautiverio. Ante la fiscal, Gerez dijo que le gatillaron muchas veces en la cabeza y que lo quemaron con cigarrillos en el pecho.
Contó que dos de sus captores hablaban con un vocabulario de personas instruidas mientras que el tercero parecía más joven y se expresaba con términos casi carcelarios. Sólo la fiscal, sus secretarias y un médico de la policía presenciaron el testimonio. Sus compañeros ya habían escuchado su relato unas horas antes.
"Todavía no alcanzo a entender la magnitud de todo lo que pasó. Todavía no hice un balance de lo que se piensa cuando estás debajo del agua", señaló Gerez.
Agregó que siente "el aliento de miles de compañeros" para superar la situación y expresó su deseo de estar acompañado por su familia y continuar con su trabajo de albañil.
Gerez fue secuestrado por al menos tres personas que lo sometieron a torturas y simulacros de fusilamiento emulando las prácticas aplicadas por los represores durante la dictadura (1976-1983), informaron funcionarios de gobierno y familiares.
Gerez fue hallado el viernes por la noche por dos niñas que jugaban en una calle desolada de la localidad de Garín, unos 45 kilómetros al norte de Buenos Aires.
Tenía el torso desnudo, apenas podía mantenerse en pie y estaba en estado de shock, dijeron a diferentes medios de prensa los primeros testigos de su aparición. Minutos antes había sido arrojado de un automóvil en marcha.
El actor Alberto Fernández de Rosa, compañero de Gerez en una organización política de izquierda que adhiere al presidente Néstor Kirchner, relató a una radioemisora que Gerez fue amarrado a ''una barra de hierro que tenía argollas sujetas con candados'' que le dejaron marcas en las muñecas y los tobillos.
Agregó que presenta ''marcas de cigarrillos en el pecho'', indicador de las torturas a las que fue sometido durante el cautiverio. Añadió que fue víctima de simulacros de fusilamiento y que Gerez le dijo ``me golpearon el alma''.
Según relató Fernández de Rosa, Gerez fue secuestrado cuando caminaba por la calle la noche del miércoles.
''Lo tomaron sorpresivamente de la cabeza, cuando iba caminando, y en el mismo momento le pusieron una capucha ciega. Sí percibió que eran tres personas'', sostuvo.
Gerez fue hallado apenas una hora después de que, en un mensaje por cadena nacional, el presidente Néstor Kirchner señaló a sectores paramilitares y parapoliciales como los autores de su desaparición y la de Jorge Julio López, también testigo de una causa por violaciones a los derechos humanos y cuyo paradero se desconoce desde septiembre.
Ambas desapariciones, indicó el mandatario, buscaron amedrentar a los testigos de los juicios contra represores que comenzarán en los próximos meses. Esos procesos se reactivaron luego de que la Corte Suprema anuló en el 2005 las dos leyes de amnistía que habían permitido a militares y policías evadir la acción de la justicia.
''Creo que los captores se sintieron cercados... El presidente los identificó muy claramente y los delincuentes se sintieron en riesgo'', dijo a una radioemisora el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
''El secuestro de Gerez tenía un metamensaje que decía 'no sigan investigando''', aseveró.
Gerez, un albañil de 50 años, se encontraba el miércoles participando de una reunión en Escobar, 50 kilómetros al norte de Buenos Aires. Salió a realizar unas compras y nunca regresó.
En mayo, el testimonio de Gerez había sido clave para que la Cámara de Diputados resolviera impedir que el legislador electo Luis Patti, un ex policía de derecha, asumiera su banca.
Durante la audiencia legislativa Gerez relató que cuando tenía 17 años y era miembro de la Juventud Peronista fue torturado por policías en la comisaría de Escobar mientras permanecía encapuchado. Entre sus torturadores reconoció la voz de Patti.
Patti, que fue alcalde de Escobar, tiene un proceso penal abierto por violación a los derechos humanos en el que seguramente Gerez sería nuevamente llamado a declarar.
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