El Ministro de Ciudades, Mario Negromonte, renunció hoy después de reunirse con la presidenta brasileña Dilma Rousseff, durante unos 15 minutos y entregar su carta de renuncia. De esta manera se convirtió en el séptimo funcionario de primera línea que deja su cargo ante denuncias de irregularidades y corrupción.
Poco después, Rousseff se reunió con el líder del PP en la Cámara, Aguinaldo Ribeiro (PB), que asumió el cargo. El nuevo ministro deberá prestar juramento el viernes o el próximo lunes, segín informó el diario Folha de San Pablo en su edición web.
Negromonte, del Partido Progresista (PP, aliado del gobierno) y su ministerio, responsable de monitorear los proyectos de movilidad urbana para el Mundial de fútbol 2014, fueron centro de un desgastante proceso de denuncias de irregularidades en la prensa, que se arrastró por varios meses.
"El Presidente de la República agradeció los servicios que prestó al país y le desea buena suerte en sus nuevos proyectos", dijo la nota de la Secretaría de Comunicación Social, tras comunicar oficialmente la dimisión de Negromonte.
Negromonte anunció ayer que su grupo de que el PP iba a renunciar de su cargo, de acuerdo con el diario Folha de San Pablo.
La situación se agravó la semana pasada después de la hoja para revelar su participación y el secretario ejecutivo, Roberto Muñiz, en una reunión privada con un empresario y lobbista que participan en un proyecto del ministerio.
El episodio terminó con la dimisión de la oficina del primer ministro, la Casio Peixoto, el miércoles. Muñiz también djará su cargo.