El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, expresó hoy que lamenta el episodio de tensión con Estados Unidos que causó el anuncio de proseguir con los planes de construcción de asentamientos en Jerusalén Este justo durante la visita a la región del vicepresidente norteamericano, Joe Biden.
En las primeras declaraciones públicas sobre lo que los comentaristas israelíes califican como la crisis más grave con Washington desde que Barack Obama tomó posesión del cargo hace un año, Netanyahu no dio muestras de que iba a cumplir la petición palestina de cancelar el proyecto, que supone la construcción de 1.600 nuevas casas para colonos judíos.
El primer ministro israelí, lamentó el "dañino" episodio de tensión con Estados Unidos desencadenado esta semana. "Sugiero que no nos dejemos llevar y nos calmemos", dijo a su gabinete en su reunión semanal, tras una reprimenda de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
"Hubo un incidente lamentable, que ocurrió inocentemente", declaró en referencia al anuncio de un ministro de su Gobierno durante la visita del vicepresidente estadounidense, Joe Biden, de la construcción de los asentamientos en una zona de Cisjordania que Israel anexionó a Jerusalén.
El momento del anuncio avergonzó profundamente a Biden, cuya visita coincidió con un acuerdo palestino para reiniciar las conversaciones con Israel, de forma indirecta, con la mediación de Estados Unidos.
"Fue perjudicial y por supuesto que no debería haber pasado", declaró Netanyahu.
"Estados Unidos e Israel tienen intereses conjuntos, pero lo que vamos a hacer será actuar en concordancia con los intereses del Estado de Israel", aseguró.